Samsung presentó una nueva generación de monitores Odyssey con frecuencias de actualización de hasta 1.100 Hz. La cifra pertenece al Odyssey G6 de 27 pulgadas, que utiliza un panel Fast IPS y alcanza su máximo mediante un modo de resolución reducida.
La familia también incorpora modelos QD-OLED capaces de llegar a 720 Hz y pantallas 4K de hasta 360 Hz. Son productos orientados al gaming competitivo, aunque las frecuencias más elevadas exigen reducir la resolución y utilizar una computadora capaz de generar cientos de fotogramas por segundo.
Los nuevos monitores Samsung Odyssey
| Modelo | Panel y tamaño | Resolución principal | Frecuencia máxima |
|---|---|---|---|
| Odyssey G9 | QD-OLED de 49 pulgadas | 5120 × 1440 | 360 Hz; hasta 720 Hz en 2560 × 720 |
| Odyssey G8 | QD-OLED de 32 pulgadas | 4K | 360 Hz; 520 Hz en QHD y 680 Hz en Full HD |
| Odyssey G7 | 42 pulgadas | 4K | 165 Hz |
| Odyssey G6 | Fast IPS de 27 pulgadas | QHD | 600 Hz; hasta 1.100 Hz en HD |
El Odyssey G6 es el modelo que genera mayor atención. Su panel funciona a 600 Hz en 2560 × 1440, una frecuencia que ya supera ampliamente a la mayoría de los monitores gamer actuales. Al activar el modo de 1.100 Hz, la resolución desciende a HD para reducir la cantidad de píxeles que debe actualizar el panel.
¿Para qué sirve un monitor de 1.100 Hz?
Una frecuencia tan alta puede reducir la separación temporal entre imágenes y mejorar la claridad de movimiento. A 60 Hz aparece una imagen nueva cada 16,7 milisegundos; a 360 Hz, cada 2,78 ms; y a 1.100 Hz, el intervalo teórico cae por debajo de un milisegundo.
Sin embargo, el beneficio real depende de que el juego alcance una cantidad de FPS igualmente elevada. Esto limita su utilidad a títulos competitivos relativamente livianos, configuraciones gráficas bajas y procesadores extremadamente rápidos.
- Menor latencia de presentación.
- Movimiento más definido durante giros rápidos.
- Seguimiento más preciso de objetivos.
- Menor persistencia visual cuando el panel responde correctamente.
Los modelos QD-OLED también elevan su frecuencia
Samsung no limitó la actualización a los paneles IPS. El Odyssey G9 ultrawide de 49 pulgadas funciona a 360 Hz en su resolución nativa de 5120 × 1440 y puede alcanzar 720 Hz al reducirla a 2560 × 720. El Odyssey G8 ofrece 4K a 360 Hz, QHD a 520 Hz y Full HD a 680 Hz.
Los paneles QD-OLED aportan negros profundos, tiempos de respuesta muy bajos y una excelente reproducción de color. Como contrapartida, continúan requiriendo cuidados frente a imágenes estáticas prolongadas y suelen tener un precio superior al de los monitores LCD.
No alcanza con comprar el monitor
Para aprovechar estas frecuencias se necesita una PC capaz de mantener cientos de FPS de forma estable. En juegos AAA modernos, incluso las mejores placas de video difícilmente alcancen esos valores. La CPU, la memoria y el motor del juego también pueden convertirse en el límite.
Además, la conexión de video debe proporcionar el ancho de banda necesario. Los modos de alta frecuencia pueden recurrir a compresión DSC, menor profundidad de color o reducción de resolución. Conviene revisar qué conexiones, cables y placas de video serán compatibles cuando Samsung publique las especificaciones comerciales completas.
¿Conviene esperar uno de estos monitores?
Para jugadores profesionales de esports, los 600 Hz y 1.100 Hz pueden ofrecer una ventaja pequeña pero medible. Para la mayoría de los usuarios, un buen monitor de 144, 240 o 360 Hz continúa ofreciendo una experiencia excelente y permite priorizar resolución, HDR, contraste y tamaño.
Samsung todavía debe confirmar precios y disponibilidad por región. El atractivo final dependerá de cuánto cuesten frente a monitores OLED e IPS actuales, y de si los modos de resolución reducida conservan una imagen suficientemente nítida.
Conclusión
Samsung llevó la carrera de frecuencias hasta los 1.100 Hz con el nuevo Odyssey G6, mientras que sus modelos QD-OLED alcanzan hasta 720 Hz. Las cifras son impresionantes, pero los modos máximos reducen la resolución y solamente tendrán sentido con juegos competitivos capaces de generar una cantidad extrema de FPS.
